Durante nuestras vacaciones pude “interactuar” por primera vez con mi hijo. Es cierto que ya lo habíamos visto en las ecografías y habíamos escuchado sus latidos, pero llegar a sentirlo fue espectacular. Hace rato ya que la Susana lo venía sintiendo dentro de la guata, movimiento, patadas y convulsiones varias, pero fue durante las vacaciones que colocando la mano sobre el abdomen logré sentir esas patadas, algunas de las cuales fueron bastante fuertes para una feto de veinti tantas semanas, al menos como lo imaginaba yo.
Desde hace un tiempo que con la Susy le cantamos al bebé, específicamente desde que vimos en el documental de National Geographic “In The Womb” que los bebés podían reconocer las voces de los padres (especialmente de la madre), música y melodías. Sonidos que escuchados una vez nacidos llegaba a tranquilizarlos, incluso dejaban de llorar. Actualmente seguimos haciendo lo mismo, pero como yo tengo que hacer el proceso de cantado pegado a la guata no dejo de recibir patadas todo el rato en la cara, espero que no sean de rechazo y sea un forma inconsciente de responder a mis rítmicos cánticos. Si tan mal no canto… bueno, quizás un poquito.
Acá les dejo el video de esa parte del documental, les recomiendo a todos los que esperan hijos que revisen el documental entero (son 11 partes) en youtube:
Y seguimos el camino hacia Junio. Cada día nos emocionamos más y más a la espera de nuestro hijito. Esta semana nos tocó visita al médico, control rutinario según el itinerario. Fuimos a ver a Masami para que pesara a la Susy (ha subido 1,5 Kg), le tomara la presión y le escucháramos los latidos del corazón al feto. En términos generales fue un chequeo básico de su evolución como madre. El ginecólogo nos confirmó que por ahora la única forma de escuchar sus latidos es a través de un artefacto que tiene en su consulta, una especie de ecógrafo pero más sencillo ya que sólo permite medir el ritmo cardiaco del bebé. Contrario a lo que pudieron pensar algunas personas que soñaron creyeron escuchar sus latidos colocando la oreja cerca del ombligo de la Susana, ésto solo será posible cerca del séptimo mes de embarazo.
Bueno, pirigüín tiene 152 lpm. y eso es bueno. Aprovechamos de conversar sobre los síntomas de esta etapa y de lo que era normal que sintiera. Aprovechamos de fijar una fecha de ecografía que correspondería a la semana 22, claro que por vacaciones nuestra tendrá que ser en la 23, lo que no supone ningún problema. Masami nos contó que esta eco es muy importante (¿hay alguna que no lo sea? siempre hay algo importante que chequear) ya que podrían verificar algún tipo de malformación y teniendo esos datos poder estar preparados para un parto especial o preparados para ofrecer cirugía si era necesario. No me gusta ser alarmista y la verdad que estas “advertencias” entre que te asustan y agradeces, ya que siendo objetivo es mejor saber anticipadamente cualquier problema para prepararse.
Dato curioso de la semana: mientras esperábamos en la sala de espera de la consulta escuchamos que llamaban a una madre para que ingresara a una de las consulta. Lo curioso es que el nombre del médico era de apellido Fertilio, genial nombre para un ginecobstetra. Sería como que la dueña de un vivero se llamara Rosa Flores o un constructor Armando Casas. El caballero parece ser bien famoso, no sólo por su apellido si no que tiene mucha trayectoria y por lo que supimos ya atiende los partos de las madres que él mismo trajo al mundo. Hilarantemente genial.
Este año se ha vuelto muy especial, para nosotros y nuestra familia inmediata. Todo se revoluciona con la llegada del nuevo miembro de la familia, sobretodo los más viejos. Con la llegada de Lucas a mediados de año y ahora con la dulce espera de nuestro retoño (si, aún no le tenemos nombre) la familia se agranda más rápido de lo que esperamos. Cuando supimos que se venía Lucas a este mundo siempre se habló de su futura primera navidad y de lo regalado que sería para él. Nada muy lejos de la realidad si consideramos que le llegaron regalos hasta de Valdivia. Lo que no pensamos era que a pesar que todavía no nace, nuestro hijo también saldría muy regalón y sería bendecido con varios presentes.
Para Pirigüín, Puntito o Piojito, (ahora me doy cuenta que todos los sobrenombres son con “P”) sacábamos paquetes y hartos tenían su nombre. Le llegó ropita, un chupete, calcetines, cascabeles, un cubrecamas, chalequitos tejidos a mano, hasta unas cremas y un paquete de pañales (auspiciado promocionalmente por Huggies). Si consideramos el juego del amigo secreto parte de todo esta festividad podemos contar también un guatero de gel que recibí de alguien incógnito de la oficina. Éste último lo agradezco vía blog porque nunca se supo los remitentes de los regalos.
En fin, fue todo un suceso para el bebé incluso viviéndolo desde la guatita de la Susy. Supongo que lo habrá disfrutado a concho a través de su madre que harto que se rió y comió.
Mi hijo tiene gran conciencia social, como verán el sábado 1 de diciembre se puso con la Teletón. Bueno, no fue muy voluntario porque nosotros pusimos en nombre de él, pero lo importante era aportar. Tapé la cifra porque mi hijo es muy modesto y no quiere opacar a otros con menos conciencia solidaria. En fin, cuando fuimos al Banco íbamos a poner “Familia García Burgos”, pero eso no incluía implícitamente a nuestro hijo, así que lo dejamos bien clarito para la posteridad.
El día no estuvo ajeno a más sorpresas, esa noche fuimos a la postura de argollas de mi primo Julio (mis papás y sus papás no se ganaron un premio por originalidad). Después de la ceremonia, el Padre Raúl (que supongo será quien los case en abril del próximo año) bendijo a nuestro hijo a través de la guatita de la Susy. Pidió por una buena salud, amor y prosperidad por lo que estuvimos muy agradecidos. Yo no soy religioso y la verdad es que no fue algo que busqué, pero los buenos deseos siempre se agradecen venga de quien venga y nunca es algo que sobra.
Y no mach o menoch, macho de a deveras. Al menos así lo confirmó Masami (el ginecólogo) y la verdad es que no había que ser protagonista de CSI para percatarse de las claras evidencias que las imágenes nos mostraban. Nuestro bebé está en la semana 12 y Masami apenas puso el ecógrafo en la guata de la Susana nos dijo:
“Ahí está tu guagüita ¿Quiéres saber lo qué es?”
Fue instantáneo, fue como ver el obelisco al entrar a la 9 de Julio. La Susy incluso en un comienzo pensó que se trataba de una pierna… la tercera pierna. Al menos eso aseguraba que era mi hijo, había heredado lo mejor del padre… además del carisma.
En esta eco nos acompañó mi mamá, que lamentó profundamente no haber traído su cámara. Según ella mi sonrisa iba de oreja a oreja y la verdad es que fue dificil que se me quitara por un buen rato. Bueno, no todo era la búsqueda de un pene, esta ecografía es muy importante ya que le midieron algo en la nuca y se pudo constatar la presencia del hueso nasal. Ambos son signos de buena salud por ahora, ya que de lo contrario podrían implicar alguna sospecha de malformación o síndrome de down. Afortunadamente todo anda bien y nuestro hijo crece sano y fuerte. Mide 6 centímetros de la cabeza al poto, 21 milímetros mide su cabecita y el ritmo cardíaco fue de 150 lpm. Ahora viene la discusión por el nombre… por ahora lo único claro en el horizonte es que no se llamara ni Julio ni Roberto, a pesar de los deseos que puedan tener los abuelos, así que por ahora lo llamaré Luke García. En fin, les dejo el video de la eco para los que tienen dudas o quieran ver a nuestro hijo a la distancia.
Bueno, este es el nuevo reporte. El embarazo ya tiene 9 semanas y media según FUR y nos tocaba ecografía. Hoy fuimos a la clínica y pudimos ver por tercera vez en vivo a nuestro hijo(a). Masami nos atendió muy amablemente aunque cachamos en un comienzo que no nos ubicó… tuvo que cranear un poquito y acordarse de quienes eramos.
Bueno, lo importante… nuestro bebé mide 23 milímetros y tiene un corazón fuerte que late a 175 latidos por minuto. Se movió harto durante la ecografía y eso nos emocionó mucho. Fue increíble. Todo normal hasta ahora.
El doctor también nos pidió que la próxima consulta la cambiásemos a ecografía ya que iban a coincidir con la eco de las 12 semanas. Esta eco es muy importante ya que podríamos saber el sexo y si ya tiene, al menos exteriormente, todo en su lugar.
Ahora les dejamos a todos dos videos en los que podrán ver a nuestro retoño y sus patadas voladora. El primero que es más largo incluye los latidos, así que enciendan sus parlantes. El segundo video es más bien para que vean todo lo que se mueve y baila este niñito(a).
Este es el primer regalo que recibe mi hijo(a), además del cariño que nos trajeron los Micin (Danny y la Vivi). Es un ropaje especial para el invierno próximo ya que es de polar. Así que frío seguro que no pasará. Tiene unas orejas en el gorro que lo hacen más chistoso. La verdad es que cuando abrí el regalo me emocioné mucho no estuve ni ahí, pero prontamente me recuperé y pudimos celebrar la venida de la nueva generación.
Este regalo es una vuelta de mano por el regalo que le hicimos nosotros a su hijo cuando nos enteramos del embarazo de la Vivi. Es lindo ver que la vida siempre de vueltas y de alguna manera nos identifica a todos en un mismo camino, que ojalá sea maravilloso.
Por otro lado Danny espera que nuestro retoño sea mujer para que sea una conquista más de su hijo Luciano, que actualmente debe tener unos 6 - 7 meses. Esto también se lo ha dicho a otros amigos que tenemos en común que ya tienen hijas bebés. Este asunto me hace pensar en cómo los padres sueñan a través de sus hijos y esperan que ellos lleguen más lejos que sus padres y en este caso sean ellos quienes cumplan sus propias fantasías.
Lo siento Danny, pero si es mujer y teniendo en conocimiento tus lujuriosas y tempranas intenciones para con nuestros hijos la mantendré alejadita.
Gracias Amigos por la velada y por el regalo que seguro le será de mucha utilidad cuando nazca en pleno invierno.
Así es… este es el nuevo ginecólogo de la Susy. Es el mismo que atendió a mi hermana hace unos 2 meses con su parto, así que optamos por seguir la tradición de tener el mismo obstetra. Atiende en la Clínica Alemana por lo que nos conviene por el seguro y el convenio que tiene Colmena con dicha clínica. Conversamos un buen rato, bien relajado este chileno hijo de japonés. Pesó a la Susana y aprovechó de hacerle una ecografía. Lo bueno es que pudimos ver finalmente al embrión (9,2 mm) y escuchar sus latidos (142 p/m), la tecnología ha avanzado mucho y tener esta posibilidad a las 7 semanas de embarazo es increíble.
Todo esto nos dejó contentos y aliviados, ya que sabíamos que era un paso importante. Escucharle el corazón reducía a 3% la posibilidad de pérdida. No es que estemos asustados, pero la naturaleza es muy sabia y a veces por la selección natural se producen abortos espontáneos, así se evitan malformaciones y otras cosas. Afortunadamente todo anda bien y lo pudimos ver, pero la máquina no podía imprimir así que nos quedamos sólo con lo que vimos en pantalla. En 2 semanas más tendremos una nueva ecografía en la que si podrá grabar video (en DVD!!!) escuchar bien sus latidos, medirlo mejor y calcular más certeramente una posible fecha de parto. Espero que para esa fecha cuando escriba aquí pueda subir el video para que todos lo puedan ver.
Esto obviamente es una chacota, pero hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana hablábamos con mis amigos sobre cómo llamaría a mi hijo o hija si alguna vez tuviese uno. La verdad es que pensé en los típicos, pero por hueviar dije: “Cuando tenga hijos van a ser gemelos y los llamaré Luke y Leia. Una ñoñería de mi parte, es cierto, pero al menos hasta hoy la habitación del departamento que la Susana llama “pieza nido” (porque tiene una cama nido) yo le digo la “pieza de los gemelos”.
Medio en serio medio en broma, desde ese día que juego con esa posibilidad… hoy que ya se que seré padre me pregunto…¿cómo lo llamaré? ¿Luke o Leia?
Lo sé el nombre es horrible… pero el día que era San Dionisio (9 de Octubre) descubrimos que ibamos a ser Padres. No sabíamos cómo ibamos a llamar a este pirigüín, por lo que la primera idea que surgió fue llamarlo según el santo del día en que nos enteramos. Lamentablemente era Dionisio, por lo que hasta ahora no sabemos como llamarlo.
Mi hermana cuando fue al ginecólogo para hacerse el primer chequeo por su embarazo, el médico le dijo, viendo el monitor de la ecografía, que ese “botón” era su hijo… por lo que hasta ahora, cuando Lucas ya tiene 2 meses, le siguen diciendo Señor Botón. Nuevamente en nuestro caso no fue muy acertado el apodo que sugirió el médico, ya que dijo: “ese es el saco gestacional”. Obviamente tampoco podíamos llamarlo “saco” o “saquito”, era un poquito insultante. Hasta hoy no le encontramos un apodo… pero eso es lo de menos, mientras siga creciendo sano y fuerte.